Un gol del austriaco tras un error de entendimiento en el Atlético sirve para poner en ventaja al Inter en la eliminatoria
Fútbol de alto voltaje y de muchos quilates en el Giuseppe Meazza. Inter de Milán y Atlético de Madrid se daban cita en la ida de los octavos de final de la UEFA Champions League. Una de las eliminatorias más reñidas y atractivas de esta fase que deparó el sorteo celebrado tras la fase de grupos. El azar quiso juntar a dos serios contendientes al título, así que la batalla entre neroazzurri y colchoneros prometía ser intensa. Además, el aliciente de reunir en los banquillos a dos excompañeros como Inzaghi y Simeone hace todavía más especial el enfrentamiento.
Primera parte
Los primeros minutos de partido fueron la demostración del respeto y la mucha precaución tomada por ambos equipos. Ninguno quería exponerse en exceso y buscaba posesiones seguras que no diesen oportunidad al contrario, aunque en ese contexto el dominio era nerazzurri. El Inter no quería que el Atlético estuviese cómodo y mantenía una presión alta que estaba haciendo estragos en el conjunto madrileño. Así que el equipo que dirige Simone Inzaghi almacenaba el balón y llevaba las riendas del encuentro.
El esquema táctico estaba primando sobre la imaginación y no había futbolista que rompiese esa regla. Solo las triangulaciones del Inter ponían en apuros a un Atlético bien plantado que no concedía espacios y que estaba tapando bien las internadas de su rival. Pero con el paso de los minutos el equipo italiano estaba ganando en precisión en sus pases y conseguía generar situaciones de ventaja a la espalda de la defensa colchonera.

Así llegaron las «mejores» y únicas ocasiones del primer tiempo, aunque la ofensiva interina no estaba fina y no aprovechaba lo poco que le dejaba el Atlético. Ni Lautaro ni Thuram conseguían materializar las escasas ocasiones de un encuentro en el que se notaba que ambos iban con el freno de mano conscientes de la existencia de un segundo partido. Así que así, como si de una partida de ajedrez se tratase, Inzaghi y Simeone firmaban tablas en un primer tiempo dominado por el aspecto táctico, ese que no es tan divertido pero que cuenta con un gran trabajo a ojos de muy pocos.
Segunda parte
A la vuelta de vestuarios las lesiones obligaron a ambos técnicos a mover ficha. Thuram y Giménez abandonaban la partida táctica y dejaban su lugar a nuevos peones, aunque la baja la acusó más el Atlético. La pérdida del comandante hizo titubear la defensa rojiblanca y el Inter trató de aprovecharlo en los primeros minutos. El conjunto italiano saltó con un ritmo más y puso contra las cuerdas a los de Simeone. Pero al igual que había sucedido en la primera parte, esta vez con Arnautovic como protagonista, la efectividad no estaba llegando y el empate se mantenía.
Simeone sabía que no podía permitir que continuase esa dinámica y dio entrada a un Morata que mejoró al Atlético. La figura del delantero español frenó el empuje nerazzurri y metió el miedo en el cuerpo en una jugada en la que a Lino le faltó pausa y tranquilidad. De haberlo hecho, el propio Morata estaba solo para empujarla en el segundo palo, aunque el gol parecía resistirse en las dos áreas. Si se había salvado el Inter con el error de Lino, minutos más tarde el que se salvaba era el Atlético.

Nuevamente las triangulaciones del Inter rompían la defensa bien amueblada del Atlético. Lautaro se la ponía en bandeja a Arnautovic, Witsel la tocaba ligeramente y el austriaco la mandaba por encima del larguero con todo a favor. No se lo creía el Giuseppe Meazza ni el propio Arnautovic que desaprovechaba la segunda ocasión clarísima en sus botas. Pero el equipo, lejos de lamentarse por lo sucedido, siguió empujando y fue a por todas en el tramo final del partido.
Y el peligro era cada vez mayor gracias a un Inter fresco con sus cambios e incesante ante un Atlético que estaba sufriendo como nunca antes. Y al final no fue una genialidad del Inter lo que terminó tumbando a los colchoneros, fue el fuego amigo. Un fallo de comunicación entre Reinildo y De Paul le dio al Inter la oportunidad más clara del encuentro y los nerazzurri no la desaprovecharon. Lautaro se fue al mano a mano, Oblak lo salvó pero el rebote le cayó a Arnautovic para que a la tercera fuese la vencida.
El austriaco se redimía y mandaba para la red un balón que Lino estuvo muy cerca de sacar, pero no lo consiguió. El Inter hacía sangre del error del Atlético y se ponía en ventaja en la eliminatoria a escasos minutos del término del partido. Con el trabajo hecho, los de Inzaghi daban un paso atrás y dejaban la opción de arriesgar al Atlético. Pero el equipo español no era capaz de sacar rédito de su esfuerzo final y la victoria del Inter se consumaba. El equipo italiano viajará a Madrid con ventaja, acercándose a los cuartos de final de la Champions League.
Ficha técnica
Inter de Milán: Sommer, Dimarco (Carlos Augusto, 69´), Pavard, De Vrij, Bastoni, Darmian (Dumfries, 69´), Barella, Calhanoglu, Mkhitaryan (Frattesi, 72´), Thuram (Arnautovic, 46´) y Lautaro Martínez (Alexis Sánchez, 88´).
Atlético de Madrid: Oblak, Molina (Barrios, 67´), Witsel, Giménez (Savic, 46´), Hermoso (Reinildo, 67´), Lino, De Paul, Koke, Saúl (Morata, 53´), Llorente y Griezmann (Correa, 77´).
Goleadores: Arnautovic (78´)
Amonestados: Pavard, Carlos Augusto (Inter) / Hermoso, Savic, Morata, Koke (Atlético de Madrid)
Árbitro: Istvan Kovacs / Árbitro VAR: Marco Fritz
Estadio: Giuseppe Meazza





