La Juventus prepara una limpieza a fondo de su plantilla para completar una renovación del equipo.
La Juventus quiere dejar atrás una temporada turbulenta, marcada por la investigación sobre las plusvalías ficticias y la dimisión en bloque de la directiva encabezada por Andrea Agnelli. El club bianconero quiere empezar de cero en todos los sentidos a partir de la nueva campaña.
Para ello, la Juve ha contratado a Cristiano Giuntoli, director deportivo procedente del Napoli. Giuntoli tendrá la labor de reforzar la plantilla bianconera, pero también de llevar a cabo una purga importante en el vestuario. Y es que, de acuerdo con el periodista Nicolò Schira, hasta 13 jugadores pueden dejar la Juve en el presente mercado de fichajes.
El caso más llamativo respecta a Leonardo Bonucci. El capitán de la Vecchia Signora ha perdido espacio tanto en el campo como en las jerarquías, y la directiva ya le ha comunicado en persona que debe buscarse un nuevo club. Su salida pondría punto y final a la etapa de la ‘BBBC’ (Buffon, Barzagli, el propio Bonucci y Chiellini), como señal de la nueva etapa que ha de comenzar en Turín.
Tampoco continuará en la Juve una caterva de futbolistas cedidos al extranjero, en concreto a la Premier League. Arthur Melo, Denis Zakaria y Weston McKennie no han convencido en Liverpool, Chelsea y Leeds respectivamente, y volverán a marcharse este verano. Además, algunos canteranos que ya se han dejado ver en el primer equipo también tienen hecha la cruz. Es el caso de Matías Soulé, Enzo Barrenechea, Tommaso Barbieri y Alessandro Sersanti.
El resto de los transferibles son futbolistas que han jugado a préstamo en otros conjuntos de la Serie A. Entre los más cortejados se encuentran Luca Pellegrini, con la Lazio interesada en su regreso, y Filippo Ranocchia, que gusta al Empoli. Completan el elenco de jugadores salientes Marko Pjaca, Hans Nicolussi Caviglia y Gianluca Frabotta.






