El italiano se ha sabido reponer a todos los contratiempos
Comenzaba una nueva temporada en Concha Espina, pero con ciertos tintes pesimistas. Se fue Benzema y no se ficho a un nueve de garantías y por si fuera poco, a una semana de empezar la Liga se lesiona el mejor portero del mundo, Thibaut Courtois. El Real Madrid se plantó en San Mamés sin nueve y con el portero suplente, para que a la media hora Militao quedase KO para el resto de la temporada. Una Liga de pizarra de Ancelotti, en la que a falta de efectivos, ha sacado su táctica a relucir.
El equipo blanco acabó una temporada 2022/2023 prácticamente en blanco. Ni Liga, ni Champions, tan solo la Copa del Rey y la herencia de la temporada anterior, Mundialito y Supercopa de Europa. El FC Barcelona se mostró incontestable en el campeonato liguero y parecía que le había «pillado» las medidas a los de Ancelotti, con tres derrotas consecutivas en Supercopa, Copa y Liga. Para más inri, Benzema deja el club y en su lugar no llega nadie, el dorsal «9» no lo vestiría nadie el curso siguiente.

Hay se empezó a crear esa pizarra que ha permitido al Real Madrid ganar la Liga. Ancelotti, a falta de delantero, tenía que innovar. En el primer partido de pretemporada sorprendió a todos con un 4-4-2 en rombo, en el que Rodrygo y Vinicius ocuparían un carril más central y adelantar al gran fichaje de la temporada, Jude Bellingham. El británico jugaba de interior en Dortmund y Carlo vio su capacidad goleadora donde otros veían a un centrocampista llegador. La solución era Jude, una nueva posición para él en la mediapunta madridista. Así ha sido como pasó de meter 8 en una liga tan ofensiva como la alemana, a 18 en la española.
Semana trágica
Ancelotti demostró dar con la tecla, sin embargo, a menos de una semana de empezar la liga Courtois se lesiona de gravedad. Tras la rotura del ligamento cruzado anterior, le tocaba el momento a Lunin de demostrar su valía, aunque en un primer momento el club no confiase en él. La primera jornada se acercaba y el mejor portero del mundo estaba KO para lo que restaba de temporada. Para culmen, a la media hora del debut liguero en San Mamés, el mejor central de la plantilla también se lesiona de gravedad. Eder Militao sufría la misma lesión que el Thibaut y de la misma manera decía adiós al año. El bloque defensivo de Carletto estaba destruido por completo.

No obstante, el Real Madrid comenzó la liga con paso firme y puño de hierro. Los cinco primeros partidos los contaba como victorias. La primera derrota llegaría en el Metropolitano en la jornada 6 . El Atlético de Madrid supo atacar los puntos débiles del sistema de Ancelotti. Cuando subían los laterales, sus espaldas quedaban muy expuestas al concentrar a los mediocampistas en el carril central y el bajo tamaño de los defensores madridistas permitieron a los del Cholo. La derrota 3 – 1 hizo a Ancelotti cambiar otra vez el esquema o por lo menos variarlo con el existente.
Ancelotti mantuvo el rombo, pero iba añadiendo variantes a la par que jugadores. Brahim, Lucas Vázquez y Modric comenzaron a ser más importantes con el tiempo. Sin embargo, la clase del técnico italiano salió a relucir cuando probó con el 4-4-2 en línea. El doble pivote Kroos – Valverde sostuvo al Real Madrid en el tramo medio de la temporada donde Tchouaméni y Camavinga cayeron lesionados. De la misma manera, Bellingham abandonó la posición de mediapunta para demostrar el centrocampista total que es. Las dos líneas de cuatro dotaron al Madrid sobre todo en defensa, lo que les ha permitido ser el equipo menos goleado de la liga, mientras que también son los que más goles meten.
El día D
Con la liga encarrilada, el Real Madrid buscaba en Champions realizar una campaña histórica. Tras sufrir mucho en Leipzig, los vikingos ya esperaban rival en cuartos. El destino quiso que por tercer año consecutivo, Real Madrid y Manchester City se vieran las caras. Ancelotti alineó a los once mismos jugadores que venían jugando, pero sorprendería a Guardiola con el posicionamiento de sus hombres. En lugar del rombo, jugó con la línea de cuatro en el medio, sin embargo, el banda izquierda no sería Bellingham, Rodrygo ocuparía ese carril. Este cambio permitió al brasileño jugar por donde más daño hace y a su vez centrar a Bellingham. El planteamiento táctico salió bien, el Madrid fue superior al City en muchos momentos de la eliminatoria.

La pizarra resultó ser muy efectiva y la empleó en el Ettihad. Aunque no fueron partidos parecidos, el Real Madrid consiguió vencer en penaltis tras unos 120 minutos de gran desgaste defensivo. En Munich se volvió a utilizar a Rodrygo en banda, en lo que parece ser un sistema definitivo.
Carlo Ancelotti ha demostrado una vez más por qué es uno de los entrenadores más respetados en el mundo del fútbol. Su habilidad para adaptarse a los desafíos, innovar tácticamente y sacar lo mejor de sus jugadores ha sido fundamental en la conquista de esta Liga por parte del Real Madrid. En un año marcado por contratiempos y adversidades, Ancelotti ha sido la piedra angular sobre la que se ha construido el éxito del equipo blanco. Su legado como estratega brillante y líder indiscutible quedará grabado en la historia del club, recordándonos que en el juego del fútbol, la genialidad táctica puede ser tan determinante como el talento individual.






