El club blanco afronta hoy la final de Copa del Rey en la que, por primera vez, las estadísticas no acompañan.
Cuando llega el mes de mayo, hay una frase que resuena en la cabeza de todos los aficionados blancos: »El Real Madrid no juega finales, las gana». Sin embargo, la Copa del Rey debe de ser la excepción que afirma la regla.
Los blancos juegan hoy, por primera vez desde 2014, una final de Copa, la primera vez que lo hace en el nuevo formato que instauró Rubiales en su llegada a la presidencia de la RFEF. En el club blanco están más que acostumbrados a este hecho, incluso hay quien llegaba a afirmar, que el Real Madrid tiraba por la borda esta competición para centrarse en Liga y Champions.

Este año las cosas han sido diferentes. En medio de una polémica mundial por el arbitraje en España, y a apenas un mes de acabar la competición liguera, los de Anceloti se encuentran a 11 puntos por debajo del FC Barcelona. A parte de este tercer lugar en LaLiga, en 3 días al Real Madrid le espera el partido más importante de la temporada, que lo enfrentará al Manchester City en el Santiago Bernabeu.
Es quizás por esto que esta final no es una más, asegurar el título podría disimular una temporada muy irregular en las competiciones españolas.
Un dato que asusta al madridismo
El Real Madrid no debe confiarse. Las estadísticas del club merengue en finales coperas no son para tirar cohetes. Los de Chamartín han llegado a esta fase de la competición en 39 ocasiones, sin embargo, solo pudo alzar el trofeo en 19 de ellas. El Madrid solo consigue la Copa en algo menos de la mitad de las ocasiones.






