Lebrón vs Galán, el morbo está servido en la final del Miami P1

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Juan Lebrón y Alejandro Galán se enfrentarán por primera vez con un título en juego desde su sonada ruptura

El pádel es un deporte de pareja, pero el principal foco de la final del Miami P1 va a estar situado en dos hombres: Juan Lebrón y Alejandro Galán. Los que fueran compañeros y dominadores del circuito durante varios años coincidirán en pista como rivales por primera vez en una final. Su ruptura fue un bombazo, de ahí el morbo que supone ver a ambos batallando el uno contra el otro con un título en juego.

Sin embargo, para llegar hasta el duelo tan esperado hay que remontarse primero a las semifinales. La primera de ellas fue una oda al pádel entre Galán-Chingotto y Nieto-Yanguas. Si los estadounidenses no se enganchan al pádel después de ver el espectáculo que ofrecieron ambas duplas, poco más se podrá hacer por lograrlo.

Lebrón

Y la segunda semifinal, que ponía el broche a la jornada, tampoco se quedó atrás. El «Lobo» y Stupa aprovecharon la soltura que da competir para dejar a Agustín Tapia y Arturo Coello sin final. Un año después, los «Golden Boys» pierden un partido sin ser una final. Un dato que habla por sí solo de la magnitud de lo logrado anoche por Juan Lebrón y Franco Stupaczuk.

Una batalla sin cuartel

Es complicado describir de manera acertada lo que sucedió en el partido que enfrentó a Galán-Chingotto y a Nieto-Yanguas. Un regalo para el espectador, una oda al pádel que duró casi 3 horas y una batalla sin cuartel que cayó del lado de «Chingalán». Si hubiera caído del lado contrario, tampoco hubiera sido sorprendente.

Sin embargo, para desgracia de Coki Nieto y Mike Yanguas, cuando te enfrentas a Alejandro Galán hay más posibilidades de que la moneda sea cruz y no cara. Con calambres en las piernas y con el tanque de energía ya en reserva, ahí se hace grande Ale. Su físico envidiable se mantiene intacto y eso, unido a su mentalidad de ganador, es la mejor combinación posible para desnivelar balanzas.

Lo hizo en el tie-break decisivo del tercer set para ahogar a Coki y Mike en la orilla. La pareja 4 no negocia el trabajo y los esfuerzos, pero no fue suficiente para tumbar a un coloso. «Chingalán» se aferra a los partidos con todo y volvieron a encontrar premio. En Miami jugarán su primera final del año, resarciéndose así del debut fallido en Riad.

El aullido del Lobo tumba a los uno

Con el listón por las nubes de la primera semifinal, el choque entre las parejas 1 y 3 tenía el difícil reto de superar a sus «teloneros». No se quedaron atrás los cuatro protagonistas de un partido que confirmó a Juan Lebrón y Franco Stupaczuk como firmes candidatos a la corona. Subcampeones en Riad, campeones en Cancún y finalistas en Miami.

Esa es la carta de presentación de una pareja que consiguió lo que nadie había podido en 300 días. Ese amplio espacio de tiempo es lo que han tardado Agustín Tapia y Arturo Coello en volver a perder en un torneo P1. Lebrón y Stupa pusieron fin a su racha en un duelo en el que se jugó a lo que quiso el «Lobo». Un quebradero de cabeza para Coello, más errático de lo normal, y para un Tapia mermado con problemas en su mano.

Circunstancias aparte, un doble 6-4 ante los número 1 que vale una final. Además, revancha consumada de la final perdida en el primer torneo del curso. El último obstáculo hacia el título serán Galán y Chingotto, otra dura prueba que servirá para evaluar a Juan Lebrón y Franco Stupaczuk. Pero, pase lo que pase, los de Pozzoni están más que vivos en la pelea por el trono.

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