MADRID, SPAIN - OCTOBER 04: Nahuel Molina of Atletico de Madrid in action during the UEFA Champions League match between Atletico Madrid and Feyenoord at Civitas Metropolitano Stadium on October 04, 2023 in Madrid, Spain. (Photo by Gonzalo Arroyo Moreno/Getty Images)

Nahuel Molina, vuelta a los orígenes

Nahuel es uno de los jugadores señalados tras la derrota ante el Barça y su nivel empieza a preocupar

La derrota del Atlético de Madrid ante el FC Barcelona en su visita a Montjuic ha sacado a la luz numerosos problemas que parecían estar enterrados en el pasado. Entre ellos, el afán de tirar las primeras partes de los partidos, algo que parecía ser un hábito olvidado en la actual plantilla de Simeone. Pero no es ese el problema a tratar aquí. La cuestión no va enfocada al ámbito grupal y sí al individual, y tiene nombre propio: Nahuel Molina.

En los últimos años, tras el adiós de Juanfran Torres en el 2019, la posición de lateral derecho en el Atlético de Madrid quedó vacante. Varios fueron los jugadores que probaron suerte en el intento de llenar el vacío tan grande que dejó el jugador valenciano. Pero ninguno con éxito hasta que apareció Kieran Trippier. El futbolista inglés fue un balón de oxígeno tras el adiós de Juanfran y su conexión con Marcos Llorente hizo de la banda derecha del Metropolitano una fórmula exitosa. Sin embargo, la etapa de Trippier como colchonero fue «fugaz«. Y Simeone tuvo que afrontar la segunda parte de la temporada 21/22 con un parche en el lateral.

Un punto débil que la directiva reforzó en verano de 2022 con la llegada de Nahuel Molina. Un futbolista que estaba destacando en la Serie A y que era una apuesta por la juventud que podía salir bien o mal. Sus primeros meses como rojiblanco dejaron serias dudas sobre su nivel, pero el Mundial de Qatar las despejó. Nahuel se proclamó campeón con Argentina y regresó al Atlético reforzado en su juego, algo que demostró en la segunda parte de la temporada pasada. Hasta tal punto de convertirse en uno de los mejores laterales del momento y despertar el interés de grandes clubes como el Manchester City.

Nahuel

Fantasmas del pasado

Y lo que fue un inicio dudoso se convirtió en algo que, gracias a su posterior nivel, se entendió como un simple proceso de adaptación al club y a una liga nueva. Sin embargo, el inicio de esta temporada está reviviendo fantasmas del pasado. El nivel de Nahuel Molina en lo que llevamos de curso se asemeja más al futbolista que llegó al Atlético que al futbolista que se consagró en Qatar. Una vuelta a los orígenes que, sumado a un Llorente poco brillante, hacen del flanco derecho un tema a tratar en el Atlético de Madrid.

Más allá de su aportación ofensiva, aspecto en el que está cumpliendo, el problema se sitúa en la faceta defensiva. Impreciso en la salida de balón, blando a los duelos y superado a la espalda en multitud de ocasiones. El partido ante el Barça reflejó esta situación a la perfección. 11 pérdidas de posesión, el gol encajado es producto de un duelo con Joao Félix en el que peca de falta de dureza y sustituido al descanso. Un filón para el rival que tanto el Barça como el propio Joao Félix aprovecharon para atacar a un Atlético que vivió un milagro al marcharse al descanso perdiendo por tan solo un gol.

Sin embargo, lo de Nahuel ayer no fue un espejismo como el del resto de sus compañeros. Ante el Mallorca perdió 11 posesiones, ante el Villarreal la cifra asciende hasta 18, ante Las Palmas 17, etc. El promedio de posesiones perdidas por Nahuel Molina es más alto del que debería, pero la cantidad de errores del argentino parecen no tener fin. Y eso es un síntoma de preocupación para un Atlético de Madrid que aguarda un cambio de rendimiento en Nahuel similar al que se produjo en la segunda parte de la temporada pasada.

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