La capital francesa parece asentarse en la élite del baloncesto europeo tras varias décadas de absoluta irrelevancia. Francia se encuentra de dulce y las últimas noticias dan pie a buenos presagios: plata ante Estados Unidos en los últimos Juegos, Wembanyama como uno de los jóvenes con mayor potencial a nivel global, catorce jugadores actualmente en la NBA, etc. Su cada vez mayor relevancia en el baloncesto global parece también aterrizar en tierras parisinas. Allí, el Paris Basketball está completando un gran arranque en esta Euroliga, cuartos en la tabla con un récord de 7-3.
En su primera participación en la máxima competición europea, el equipo entrenado por Tiago Splitter (ex-jugador de San Antonio Spurs, entre otros) ya acumula victorias de mérito ante entidades de la talla de Panathinaikos, Barça o Mónaco. Un gran comienzo que merece la pena pararse a analizar para comprender el porqué de esta buena dinámica.
TJ Shorts en modo MVP
El base estadounidense (27 años), nacionalizado con Macedonia del Norte, es la piedra angular de este proyecto. A pesar de su escasa estatura, 1.75 m, Shorts brilla en el apartado ofensivo del equipo. Mediante movimientos de pies rápidos y un tren inferior a escasos centímetros del parquet, TJ Shorts es capaz de hacerse fuerte en multitud de situaciones de ataque.
Qu’est ce que c’est fort de la part de @TjShorts5 pour terminer le 3e QT… @ParisBasketball 73@FCBbasket 70 pic.twitter.com/P2r1Kj2RAc
— Paris Basketball (@ParisBasketball) November 15, 2024
Sus números son una rareza en el baloncesto moderno. El base promedia 17.7 puntos por partido, con apenas un 26.3% en tiros de tres. Unos porcentajes bajos fruto de lo poco que este jugador aprovecha la línea de 6.75. A cambio, Shorts brinda un repertorio de bandejas y tiros dentro del perímetro amplio al que se le suma a una gran visión de juego, 7.5 asistencias. Su rol de anotador compulsivo tampoco frena la dinámica del equipo con un balance +/- postivo de +7.3 cuando Shorts se encuentra en pista.
Splitter hace de Popovich
El gran inicio también parte desde los banquillos. Un aspecto que planteaba dudas a principios de verano dada la marcha del finlandés Tuomas Iisialo a la NBA. El ahora asistente en Memphis Grizzlies dejaba un gran vacío al conseguir en su primera temporada en París una Eurocup y una LNB Pro A. Por ello Tiago Splitter llegaba con los niveles de exigencia por las nubes, pero este comienzo muestra que los parisinos no han perdido fuelle competitivo.

Su apuesta por un baloncesto ágil, vertiginoso y con una serie de jugadores que desbordan confianza son las claves de su éxito. La inexperiencia no ha pasado por encima al francés y quién sabe si Popovich es una de sus inspiraciones. Splitter ha pasado por los cuerpos técnicos de Nets y Rockets previamente, pero este es su primer proyecto como jefe de operaciones y no ha podido empezar mejor.






