Daniil Medvedev no pasa por su mejor momento. El ruso, acumula dos derrotas consecutivas en la gira norteamericana de cemento, uno de los momentos cumbre de la temporada para él. Ayer, en Cincinnati, Lehecka le despachó en dos mangas.
Un bajón inesperado
Si hay un tenista que se desenvuelve como pez en el agua a estas alturas de la temporada, ese es Daniil Medvedev. Las US Open Series, torneos previos al último Grand Slam del año, suelen ser terreno de cultivo para el actual número 5 del ranking ATP. De hecho, sabe lo que es saborear la miel de la victoria en dos de ellos, los más importantes: Masters 1000 de Canadá (2021) y Masters 1000 de Cincinnati (2019). Todo esto, sin contar el US Open, evento que consiguió ganar en 2021.
¿Quiénes son los mayores especialistas en pistas rápidas? A muchos les saldrán varios nombres: Djokovic, Sinner, Alcaraz y…Medvedev. El moscovita se ha ganado, de pleno derecho, ser catalogado como uno de los grandes peligros en esta superficie. Su historial no puede hablar mejor por él. De los 20 entorchados que ha alzado en su carrera, 18 son en ‘hard courts’. Hasta ahí, un repaso a su CV. Porque la realidad, pese a que el contexto invitaba a brillar, es distinta.

Después de cuajar un excelente Wimbledon, alcanzando las semifinales, Daniil ha ido cuesta abajo y sin frenos. Tropezó en 4R de los JJ.OO, donde una gran versión de Auger-Aliassime, terminó por desconcertarle. La buena noticia para sus intereses, es que ya no pisará una superficie que no sea cemento hasta bien entrado el 2025. ¿Motivos para sonreír? Todo hacía intuir que sí.
HECKA GOOD 😎
— Tennis TV (@TennisTV) August 15, 2024
The moment @jirilehecka defeated 2019 #CincyOpen champion Medvedev for his third Top-5 win of 2024! pic.twitter.com/UrLukkc89w
Por alguna extraña razón; falta de confianza en su juego, pesadez en las piernas por la estrechez del calendario, Medvedev no es el gran competidor al que nos acostumbra. Las dos sorpresivas derrotas; Davidovich en Canadá y Lehecka en Cincinnati, han hecho saltar las alarmas. Las luces de Nueva York se acercan y allí, en Flushing Meadows, certamen que más alegrías le ha dado, Daniil defiende subcampeonato. Es hora de ponerse las pilas.






