Butarque mide la euforia colchonera y el pesimismo franjirrojo en una cita marcada por la enésima mala gestión de Raúl Martín Presa
14 días han pasado desde la última vez que el Rayo Vallecano hizo acto de presencia en LA LIGA. Renacidos por la imagen ofrecida a pesar de la derrota en el Santiago Bernabéu, nadie, absolutamente nadie, podía intuir lo que ha sucedido después. El césped del Estadio de Vallecas ha marcado la agenda de una entidad que sigue maltratando al rayista de forma constante, aunque se quiera disfrazar el relato. Hace una semana, las lluvias y el proceso tardío de Raúl Martín Presa en la sustitución del lamentable terreno de juego provocó la suspensión del encuentro ante el Real Oviedo. Fue cuatro horas antes del comienzo del mismo, donde LA LIGA dejó tirada a la hinchada carbayón así como al plantel ovetense. Para colmo, se tendrán que ver forzados a escoger una fecha aunque pedirán los tres puntos desde los despachos.
Enrarecidos
Posteriormente, el Rayo Vallecano se ha convertido en un pobre que necesita ayudas de todo el mundo a pesar de generar 56 millones de euros en ingresos, según su presidente. Unas luces prestadas por el Real Valladolid para el mantenimiento del nuevo césped, la Ciudad Deportiva del Getafe para poder entrenar y, por último, quizás lo único que no ha solicitado, pero que sí salvará que otro partido de la Franja no sea suspendido. El CD Leganés, con su hogar, el estadio de Butarque, albergará el encuentro ante el Atlético de Madrid.
En un jueves frenético, donde todo parecía indicar que se jugaría en Vallecas, el escenario cambió a la noche. LA LIGA optó por no arriesgar ante el temporal de lluvias que estaban previstas en la capital y elegir el templo pepinero como sede del partido. Una decisión que ha sentado fatal en el seno de la directiva de la Avenida de la Albufera, donde hasta Íñigo Pérez no comprendió la resolución, defendiendo la actuación de Raúl Martín Presa con el trabajo realizado, aunque le dejó un palito: «En vez de hacerlo en 10 días, tenemos que aprender que se puede hacer en 10 meses», recalcó el técnico del Rayo Vallecano.

Posible fractura
Por otro lado, la división en el rayismo es palpable. Se ha convocado una protesta a la 13:00 en la Junta Municipal de Puente de Vallecas para protestar contra la ‘nefasta gestión de Raúl Martín Presa y pedir su inhabilitación’. En contra, los aficionados que han ido a retirar su localidad en la Fundación para acudir Butarque. Éstos últimos no han estado exentos de polémica, ya que muchos de ellos han hecho reventa, sacando un dinero a costa de una institución que, para muchos, se está debilitando poco a poco. La lucha contra el máximo dirigente se ha reactivado en el peor momento deportivo de la temporada para la Franja. La zona de descenso aprieta y el Rayo Vallecano es uno de los involucrados. Deportivamente, es una final para los chicos de Íñigo Pérez, que necesitan sumar con urgencia.
Renacidos
Al que le ha sentado bien la fiesta de disfraces después del mercado invernal es al Atlético de Madrid. Cuando parecía que todo se dirigía a otra temporada en blanco, las goleadas coperas ante Real Betis (0-5) y FC Barcelona (4-0), han revivido el espíritu de una afición que, si bien nunca dejó de creer, si se debatía entre si iban a ser los últimos meses de Diego Pablo Simeone en el cuadro colchonero. El debate lo ha apagado un fichaje de Mateu Alemany como ha sido Ademola Lookman. El nigeriano ha caído de pie en el equipo del Cholo y es el pepino del plantel rojiblanco.

En ese éxtasis copero, el Atlético de Madrid quiere recuperar sensaciones en el campeonato doméstico. Si bien es cierto que no lleva una mala dinámica, el empate ante el Levante UD y la derrota ante los de Heliópolis, han alejado definitivamente a los rojiblancos de la carrera por el título liguero. Ahora bien, la jornada se ha puesto guapetona para que se pueda celebrar el carnaval con tranquilidad. Ninguno de sus perseguidores ha conseguido vencer, a excepción de lo que pueda hacer el Real Betis ante el RCD Mallorca a las 21:00 horas.
Con la Champions en el horizonte
En el baile de la vergüenza patrocinado por LA LIGA EA SPORTS, el Atlético de Madrid, sin Pablo Barrios como única ausencia, querrá buscar pescar en un río sucio y revuelto mencionado por Íñigo Pérez, donde el Rayo Vallecano quiere volver a sentir lo que es ganar en esta competición. Desde el 11 de enero, los franjirrojos acumulan cuatro derrotas consecutivas y quieren quitarse la careta del mal rendimiento para demostrar que puede ser aquel equipo Matagigantes de la pasada campaña. Por último, habrá que ver el factor público. La reventa de abonos, la no presencia de entradas visitantes así como las protestas de Bukaneros y los ‘rayistas reales’ a no acudir a Butarque, pueden dejar una imagen fría y provocar una ruptura peligrosa en una de las aficiones más fieles de España.
FICHA:
Rayo Vallecano: Batalla, Espino, Mendy, Lejeune, Ratiu, Pedro Díaz, Valentín, Isi, Ilias, Álvaro García y Jorge de Frutos.
Atlético de Madrid: Oblak, Ruggeri, Lenglet, Giménez, Molina, Rodrigo Mendoza, Cardoso, Almada, Nico González, Baena y Sorloth.
Árbitro: Ricardo de Brugos Bengoetxea
Estadio: Butarque
TV: DAZN





