El conjunto rumano busca repetir la hazaña de volver a los cuartos de final de una fase final.
Rumania es una de las selecciones que parece que tiene pocas opciones de hacer algo grande, pero que a la vez se la puede considerar como una de esas selecciones llamadas «tapadas«. El combinado rumano afronta su séptima fase final de Eurocopa en su historia, en la cual no participaban desde el 2016. Evidentemente, no es la selección de los Mitu, Chivu o Cosmin Contra, pero es un conjunto con individualidades interesantes y muy luchadores y peleones.
Convocatoria
La lista de Edward Iordanescu la conforman 26 futbolistas, con gran presencia de jugadores que juegan en la liga española y que seguro serán importantes, como: Horatiu Moldovan (Atlético), Andrei Ratiu (Rayo) e Ianis Hagi (Alavés), aunque eso si, el jugador más importante de está selección es el defensa del Tottenham, Radu Dragusin. En la convocatoria destaca la baja de Marutan, que a pesar de no poder jugar estará en la concentración apoyando a sus compañeros.

Dragusin y Ratiu dan seguridad defensiva
Los rumanos quieren hacerse fuertes en defensa aprovechando, que dos de sus mejores jugadores juegan en la zona defensiva, buscan ser un conjunto rocoso y peleón para buscar rápido a la contra a sus atacantes. Pero la primera premisa será no cometer errores defensivos y defender juntos en pocos metros, frente a selecciones de la calidad de Bélgica o Ucrania.
En la parte ofensiva buscarán los destellos de Hagi, jugador del Alavés y la experiencia de Stanciu, para llegar a posiciones de ataque. Además, buscaran la calidad de Man y la velocidad de Coman por los costados y el oportunismo de Dragus o Alibec, una de las dudas de Rumania en la zona de ataque. Uno de sus puntos débiles, es que es un equipo con muy poco gol y que le cuesta en exceso crear ocasiones clara al arco rival.
Grupo muy complicado para pasar de ronda
Rumania ha quedado encuadrada en el grupo E, con Bélgica, Ucrania y Eslovaquia, sin duda tres selecciones duras, especialmente las dos primeras. Bélgica es un conjunto venido a menos, pero sigue teniendo jugadores diferenciales como De Bruyne o Lukaku, quienes pueden ganar partidos por ellos mismos. Por su parte los ucranianos llegan con la moral por las nubes con el nivel mostrado por los jugadores del Girona, Dobvyk y Tsygankov, además de Yarmolenko, o el portero del Real Madrid, Andry Lunin. Sin duda, dos combinados favoritos al primer puesto, lo que harán que los rumanos tengan que luchar con la siempre combativa Eslovaquia para a priori, ser terceros.






