Los Golden State Warriors atraviesan un tramo de temporada lleno de dudas, y ahora deberán hacerlo sin su máximo referente. Stephen Curry, motor ofensivo del equipo y pieza central del sistema de Steve Kerr, estará fuera al menos siete días después de sufrir una contusión en el cuádriceps derecho durante la derrota por 104-100 ante los Houston Rockets el miércoles por la noche. Según confirmó el jueves Shams Charania (ESPN) el jugador será reevaluado la próxima semana para determinar su estado.

La acción que desencadenó la lesión llegó a falta de 4:25 para el final, cuando Curry chocó con el pívot Alperen Şengün mientras trataba de atacar el aro. En un primer momento se temió que el golpe afectara la parte baja de la pierna, pero el base decidió continuar sobre la cancha. Sin embargo, tras un breve intercambio con Rick Celebrini, director de medicina deportiva y rendimiento de los Warriors, el base terminó saliendo cojeando rumbo al vestuario para ser atendido.
Steve Kerr explicó tras el partido que la noticia generó sentimientos encontrados dentro del equipo. “Obviamente, lo cambia todo”, reconoció el técnico. “Nuestras rotaciones, nuestra manera de jugar, las combinaciones en pista… Cuando escuché que era un problema en el cuádriceps, sentí alivio. Es mejor que un tobillo o una rodilla. Ojalá se recupere pronto, pero mientras tanto debemos mantenernos firmes”.

Más presión para un equipo que no despega
Golden State no vive su mejor momento. El equipo se encuentra con un registro de 10-10 -ahora mismo son décimos del Oeste– reflejo de una irregularidad que preocupa tanto dentro como fuera del vestuario. Tras la derrota ante Houston, los veteranos Draymond Green y Jimmy Butler -ambos especialmente francos en sus declaraciones recientes- señalaron la fragilidad defensiva como uno de los grandes problemas a resolver.

La ausencia de Curry solo incrementa la responsabilidad para el resto de la plantilla, especialmente en la creación de juego y el ritmo ofensivo. El base de Akron es actualmente el máximo anotador del equipo y el principal generador en situaciones críticas, por lo que su baja obliga a una reestructuración inmediata.
Calendario exigente sin margen para tropiezos
Los Warriors regresarán a los entrenamientos este viernes con apenas tiempo para reorganizar su esquema antes de una miniserie de dos partidos en casa: primero ante los New Orleans Pelicans el domingo y luego frente a los Oklahoma City Thunder el miércoles. Después, el equipo viajará a Filadelfia para medirse a los 76ers el próximo viernes, en un duelo que podría llegar todavía sin Curry disponible. Aunque se sabe que los Warriors esté año su objetivo no es hacer un puesto alto en la clasificación sino llegar al tramo de playoffs con los jugadores frescos y para eso deben regular las cargas en la temporada regular.





