El Atlético es consciente del reto que le espera tras el parón, con la Champions en la recámara y LaLiga como protagonista principal
Tras una semana que refleja a la perfección lo que es el Atlético de Madrid, en el club colchonero ya se encuentran recargando pilas. En siete días que fueron el vivo reflejo del «subir y bajar de las nubes», el Atlético experimentó la alegría de clasificar a cuartos de Champions y la decepción de ser vapuleado por el FC Barcelona en LaLiga. Una derrota que dejó a los de Simeone fuera de puestos Champions a falta de nueve jornadas, algo nunca ocurrido desde que el argentino llegó al banquillo. Pero por suerte para los rojiblancos, el parón llega como un oasis en el desierto para desconectar y volver a la carga en el mes de abril.
Muy necesario este alto en el camino, aunque las sensaciones que se arrastren no sean para nada positivas. Es evidente que estar en cuartos de final de la Champions es algo para celebrar, solo hay que echar la vista atrás y ver lo que sucedió el curso pasado. Pero esa euforia queda opacada por una preocupación de suma importancia que urge solucionar. Mientras el equipo está entre los ocho mejores de Europa, la participación en la máxima competición continental la próxima temporada está en peligro.
La decepcionante puesta en escena de los de Simeone cada vez que actúan a domicilio ha lastrado el éxito como locales. Casi un pleno perfecto en el Metropolitano que contrasta con los 15 de 42 puntos posibles obtenidos lejos de casa. Una sangría de puntos que amenaza muy seriamente estar entre los cuatro primeros al término del campeonato. Y ahora, a falta de nueve finales, la alarma empieza a sonar con fuerza en un club que se juega mucho tanto en lo deportivo como en la parcela económica.

Estar en Champions, una exigencia para cuadrar cuentas
Al margen de los decepcionantes veranos y mercados de fichajes que acomete el club, escudándose en la situación económica vigente, estar en Champions es una necesidad. El montante económico que el Atlético gana con su presencia en la competición no lo va a encontrar por ninguna otra vía. Por ejemplo, en esta edición y a falta de lo que pueda suceder, el club ya se ha embolsado más de 80 millones de euros. Una cifra suculenta a la que habría que añadir también el reparto del market pool (cuota de televisión). Sin duda, un botín de grandes dimensiones que es necesario para las arcas del club.
Así que, dejando a un lado lo que pueda pasar ante el Borussia Dortmund y en adelante, la mira se centra en el objetivo prioritario. Simeone y Koke, tras el partido ante el Barça, ya hablaron de la necesidad de mejorar para lograr estar entre los cuatro primeros. Ahora, con un parón para descansar, preparar lo que viene y recuperar efectivos, en el Atlético piensan en la recta final de temporada que les espera.
Un calendario exigente
Hasta el 1 de abril el Atlético de Madrid no volverá a estar presente en el terreno de juego. Por entonces, Simeone y los suyos visitarán La Cerámica para enfrentarse al Villarreal. Una salida siempre complicada para los colchoneros de la que Simeone solo ha salido victorioso en tres ocasiones. Tras ello, habrá un nuevo parón de nueve días hasta recibir al Borussia Dortmund en la ida de los cuartos de final de la Champions. Una eliminatoria que se decide en solo seis días y que tendrá entre medias un duelo clave para el Atlético en Liga.

Entre la ida y la vuelta de cuartos de final, el conjunto rojiblanco recibe al Girona en el Metropolitano. Un duelo clave en la lucha por estar en la próxima Champions. Posterior al encuentro ante los de Michel, tocará viajar a Dortmund para conocer si el Atlético es equipo de semifinales o no. Y con la euforia o la decepción en el cuerpo, el Atlético visitará Mendizorroza para enfrentar al Alavés. Una visita por el norte de España que será previa a otro duelo decisivo para los colchoneros.
La última semana de abril, el Atlético se mide al Athletic en el Metropolitano en un partido que puede ser decisivo. Posterior a esa «final» ante los leones, el Atlético disputaría la ida de semifinales en el Metropolitano en caso de clasificarse. Y tras eso, visitaría al Mallorca en Son Moix para acto seguido disputar la vuelta de semifinales. Y ahí, al margen de estar en una hipotética final de Champions, el Atlético encararía las últimas cuatro jornadas de Liga sin distracciones de por medio. Celta en el Metropolitano, Getafe en el Coliseum, Osasuna en el Metropolitano y Real Sociedad en el Reale Arena. Una maratón de partidos en la que el Atlético se juega esta y la próxima temporada.






