Los de Pedro Martínez se llevan un partido con un final no apto para cardiacos para romper con la maldición frente a los griegos
Valencia Basket afronta el tercer partido consecutivo en casa con un reto mayúsculo, como es el de ganar al Olympiacos como local, cosa que nunca han conseguido. Los taronja vuelven a contar con el calor de su público para poner fin a la racha negativa frente al conjunto griego, además que igualarán a Asvel como conjunto al que los valencianos se han enfrentado más veces en competición europea (15).
Vezenkov hacía daño en la pintura
Empezó más acertado de cara a canasta el conjunto griego, liderado desde un inicio por los seis puntos consecutivos de Vezenkov. Las decisiones arbitrales calentaban a la grada del Roig Arena por la doble vara de medir. Los contactos señalados en una parte de la pista eran diferentes a las de la otra. Dieron un pequeño arreón los helenos con dos triples consecutivos colocándose por delante en las acaballas del primer parcial (15-19). Sin embargo, los hombres de Pedro Martínez finalizaron el cuarto por delante en el marcador con una canasta sobre la bocina de Sako (25-23).
Diferencia importante de Olympiacos al descanso
La intensidad no bajó en el segundo cuarto donde cada jugada era un guerra, pero donde Valencia Basket conseguía mantener la ventaja por la mínima en los primeros minutos. Hacía daño Olympiacos en la pintura con Peters, cogiendo rebotes en una zona y en la otra. Seguían señalando los colegiados acciones más que dudosas, y eso, permitió a los visitantes irse en el marcador (37-43). Se ponía peligroso el luminoso para los taronja antes del descanso. Dorsey hacía daño desde el triple y llevaba el resultado al descanso de 42-50.

Ante la duda, siempre para los griegos
Salió con otra mentalidad Valencia Basket, endosando en los primeros minutos un parcial de 7-0 para ponerse a tan solo un punto (49-50). Incluso antes de llegar al ecuador del tercer cuarto, los valencianos se pusieron por delante ante los impedimentos del trío arbitral tras un rebote y canasta de Badio (54-52). Ante la duda, los tres hombres de gris miraban siempre hacia el lado visitante. Un equipo como Olympiacos no necesitaba eso y volvieron a coger una ligera ventaja (62-67). Los taronja redujeron esa desventaja para llegar con posibilidades al último cuarto (67-69).
De Larrea, dos libres para ganar
Empezaron fallones ambos conjuntos los últimos diez minutos y se mantuvo el marcador bastante tiempo. Eso cambió gracias a dos canasta consecutivas de los visitantes que ponían el marcador en 67-74. Las malas decisiones en ataque de Montero reducían las posibilidades de reducir distancias a los taronja. A falta de un minuto, Braxton Key se vistió de héroe para robar, pasar al dominicano y este se la devolvió para poner el 81-79. El partido no había acabado y Fournier, a falta de 13 segundos volcó otra vez el marcador (83-84). El mismo Fournier cometió falta sobre Montero a falta de 3 segundos, pero el dominicano se hizo daño en la mano y no pudo tirar los tiros libres. De Larrea convirtió los dos para ganar el partido (85-84).




