La etapa de hoy con salida en Alfaro y final en la estación de Valdezcaray, siendo corrida casi íntegramente en La Rioja, fue para Jonas Vingegaard. El corredor danés le ha recortado más de dos minutos a Torstein Træen, que mantiene el liderato de forma admirable pero que probablemente no llegará a Asturias vestido de rojo. Juan Ayuso volvió a quedarse al inicio del puerto.
Mucho ruido pero pocas nueces en el inicio de etapa
Diversos corredores intentaron formar su grupeta para salirse del grupo en la fuga. Labrosse, Küng. Segaert y Slock lanzarían el intento más próspero, pero se quedaría en intento. El terreno de los primeros kilómetros era rompepiernas, no era ni lo suficientemente empinado ni lo suficientemente llano para que algún corredor pudiera destacarse. El belga del AG2R Sander De Pestel también lo buscó, pero tampoco llegaría a algo.
Finalmente, tras más de 50 kilómetros en carretera se formaría el grupo de cabeza de carrera. En él estaban al principio Michel Heßmann (Movistar), Kwiatkowski (Ineos), Archie Ryan (Education First) y Liam Slock (Lotto). Más tarde se uniría al grupo Kevin Vermaeke, estadounidense del Picnic-PostNL que viene haciendo una buena vuelta. Esta sería definitivamente la fuga buena, que cogería dos minutos de distancia respecto al pelotón. La lluvia haría acto de presencia en una etapa que estaba transcurriendo con bastante adelanto respecto al horario más tempranero previsto.

Camino a Valdezcaray
Con estas, la carrera se dirigía al puerto riojano aún funcionando como una etapa llana. Así sería esta etapa monopuerto para los equipos hasta el sprint intermedio en Santo Domingo de la Calzada a 29,4 kilómetros. El Lidl-Trek, equipo al que según publicó hoy AS iría Juan Ayuso la próxima temporada, era el que tiraba del pelotón para reducir el tiempo con la fuga. En la localidad del milagro del gallo y la gallina, Liam Slock se llevó los veinte puntos del sprint aunque Pedersen seguía manteniendo con diferencia el maillot verde.
Llegando a Ezcaray, la localidad que está justo en la base del puerto, el pelotón ya tenía la fuga a menos de un minuto y estaba consiguiendo cierta ventaja. El equipo de los supermercados alemanes seguía liderando el pelotón buscando ya ponerle el terreno a Mads Pedersen. Las campanas de la Iglesia de Santa María la Mayor sonaban para recibir a los ciclistas y ellos las oían como prolegómeno de la subida.
Comienza el final de etapa
Después de tantos kilómetros de carretera con muchas ondulaciones pero sin nada que se pudiese considerar como puerto, la serpiente multicolor llegaba prácticamente de una pieza a Valdezcaray. Los primeros kilómetros iban a ser los más duros de esta ascensión que tan legendaria fue en los años 80 y 90. Después del primer kilómetro llegaría el 12%, la pendiente máxima. Superado eso, poca cosa y unos últimos mil metros en falso llano.
Juan Ayuso se tapaba el «tarro de la energía» como se tapaba los oídos hace dos días y se quedaba atrás cuando comenzaban a ascender el puerto. Después de la parte más dura, Vingegaard y Ciccone se iban después de que Matteo Jorgenson lanzase de manera brutal al corredor danés. El Visma sorprendía con su movimiento. Los únicos que respondían por detrás eran Almeida, Pidcock y Felix Gall, que intentaban llegarle a Vingegaard, ni Giulio Ciccone, que se quedaría atrás a las primeras de cambio. Por otra parte, la lluvia aunque ligera no cesaba.
No estaba Torstein Træen, al cual Vingegaard le terminaría metiendo una importante tajada para reducir su distancia con el rojo la semana que viene posiblemente antes de Asturias. El corredor noruego del Bahrain-Victorious intentaba aferrarse a la roja dándolo todo en la parte trasera del pelotón. El corredor del Visma, en su primera exhibición en La Vuelta 2025, se llevaba la victoria en solitario y con diferencia respecto a Almeida y Pidcock. Asimismo, la roja mantiene su portador para la jornada de descanso en mañana aunque con menos de treinta segundos.






