El base de los Golden State Warriors firma una extensión de contrato, que de ejecutar su opción de jugador en la temporada 28-29, le permitiría llegar a su vigésima temporada en la NBA, con 40 años. Shams Charania era el primero en anunciarlo, y los Warriors lo hacían mediante un conciso pero claro mensaje: "Una auténtica leyenda de la Bahía, aquí para quedarse". Analizando su situación, nos surgen varias preguntas, ¿es un último ejercicio de lealtad o una jubilación dorada? O en este caso y contexto determinados, ¿pueden confluir ambas posibilidades?
El contrato de Curry, en números
Esta nueva extensión añade dos temporadas al contrato que ya tenía en vigor, y que acababa esta temporada 26-27. Allá donde leas sobre la firma de Curry, las cifras varían. Yahoo Sports lo sitúa en 178 millones, pues también suma los 62,6 que ya le pertenecían para este nuevo curso. Por su parte, Spotrac, lo hace en los 115,8 millones de dólares. Además, ESPN, puntualiza que estamos ante un acuerdo descendente, que bajará hasta los 55,7 millones en la temporada 27-28.
Asimismo, los años de duración del contrato no han llegado a través de una negociación. En la NBA, existe una regla por la cual, si eres un jugador de 38 años o más, según el propio convenio colectivo de la liga, no se te puede ofrecer más de dos años en una renovación. No importa si eres Curry, LeBron o el mismísimo Michael Jordan reencarnado, no puedes firmar por más tiempo.

Un detalle importante: Curry acepta un descuento, pero con un gran condicionante
Aquí es donde empiezan a confluir las dos preguntas anteriormente mencionadas: Associated Press, una de las agencias de noticias más importantes de los Estados Unidos, confirma que Curry era elegible para una extensión de 136 millones de dólares. Esto supone que el de Akron habría renunciado a unos 20 millones. A priori, con las renovaciones de Steve Kerr y Draymond Green ya cerradas, este "gesto" se podría interpretar como un símbolo de lealtad (en parte lo es).
Sin embargo, al haber firmado antes del comienzo de la temporada, también queda descartado un escenario posible, y es que si Curry hubiera esperado a firmar la renovación en el verano siguiente, habría dado flexibilidad a la franquicia, que falta les hace.

¿Qué significa para los Warriors?
Esta renovación llega tras un año muy difícil. Los Warriors ni siquiera jugaron playoffs, tras conseguir un récord de 37-45 en temporada regular. Cayeron en el play-in, Curry se perdió más de dos meses de competición arrastrando una lesión de rodilla que ya le ha metido en problemas más de una vez, y las lesiones de larga duración de Jimmy Butler y Moses Moody, tampoco ayudaron.
Este verano no ha sido nada diferente para los Warriors en lo que a la agencia libre se refiere. Se han tenido que conformar con movimientos marginales, después de no conseguir firmar a ninguna estrella un verano más. Don Stephen y su vieja guardia estarán solos ante el peligro de nuevo. Al menos, lo harán sabiendo que el barco de los de La Bahía seguirá siendo capitaneado por su máxima estrella.

Un lugar en el 'Olimpo de los Leales'
La realidad es que también estamos ante un circunstancia histórica. Curry, hasta el momento, ha disputado 17 temporadas en la NBA, y si llegara a las 20 como apunta el final de su contrato, sería únicamente el cuarto jugador en toda la historia de la liga en competir en 20 campañas con el mismo equipo, solo por detrás de Dirk Nowitzki, Kobe Bryant y Udonis Haslem.
Su bolsillo, aparte de los títulos conseguidos, también sería de récord. Si Curry firmara la opción de jugador para la temporada 28/29, se convertiría en el primer jugador en la historia de la NBA en superar los 600 millones conseguidos, teniendo en cuenta solo su labor en la cancha, superando a también nombres ilustres como Kevin Durant (598 millones), LeBron James (592 millones) o Kawhi Leonard (543 millones).

Las dudas que siguen sin resolverse
La incertidumbre sigue acechando a este proyecto interminable de los Golden State Warriors. La salud (y edad) del propio Curry, la relación entre Steve Kerr y Draymond Green, y una plantilla, que para nada parece competitiva. Dependerá de la franquicia de San Francisco darle una última oportunidad al Extraterrestre, pero disfrutémosle, que cuando desaparezca del plano baloncestístico, no volveremos a ver nada igual.
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