El centrocampista repasa la conquista del Mundial ante Argentina y avisa sobre la exigencia del vestuario
Dani Olmo atiende a The Guardian en la Ciutat Esportiva Joan Gamper todavía con la emoción a flor de piel. Al señalarse el brazo derecho para mostrar la carne de gallina, el centrocampista internacional rememora el instante exacto en el que fue consciente de que se había proclamado campeón del mundo el pasado 19 de julio en Nueva Jersey tras vencer a Argentina: "Tengo grabada la imagen abrazando a la madre de Ferran, los dos llorando. Le dije: 'Lo que acaba de hacer tu hijo... lo que hemos hecho todos... esto es histórico'. Al levantar la copa, lo sientes un poco más, pero sobre todo cuando ves la reacción de tu hermano, de tu pareja, de tu padre. No soy de llorar, pero…". El catalán reconoce que la hazaña transforma la vida de un deportista: "Es como si hubieras entrado en otra dimensión, en un grupo muy selecto. De niño tenía a la generación de 2010 arriba del todo. Añorábamos aquella época y lo felices que nos hicieron. Ahora es como: 'Tú también estás ahí'".
Tras el hito con la selección, el cambio de chip fue inmediato al regresar a la disciplina azulgrana. Hansi Flick lo recibió con un mensaje directo que resumía la ambición del club: "'Eres campeón del mundo, Dani'. 'Lo sé, míster'. 'Y ahora tenemos que hacerlo con el Barcelona'". Olmo sostiene que la nutrida presencia de jugadores culés en el bloque nacional ha sido clave para retroalimentar el éxito en ambos frentes: "Tener esa base del Barça, con futbolistas competitivos, ambiciosos, que saben ganar y que son buenas personas, ayuda a la selección. Es una generación ganadora también en el Barcelona. Lo hemos demostrado en España y en Europa estamos compitiendo por el premio más alto". En ese sentido, remarca la sed de títulos continentales para romper la sequía en la máxima competición europea: "La Champions se decide por pequeños detalles que no cayeron de nuestro lado, pero los dos últimos años nos sirvieron de experiencia para el futuro. Éramos un equipo joven y aún lo somos, pero ya tenemos esa veteranía".
Respecto al estilo de juego y las exigencias de la plantilla, Olmo analiza las diferencias tácticas entre Luis de la Fuente y Flick, defendiendo la valentía del técnico alemán a pesar de los riesgos defensivos: "Flick nos da confianza siempre. Creemos en la idea porque nos ha dado títulos. En la selección no tenemos la línea tan alta; De la Fuente nos pide presión e intensidad, pero podemos replegar en bloque medio-bajo si toca sufrir. Aquí intentamos dar el paso al frente sin balón y buscar transiciones rápidas". Asimismo, valoró de forma muy positiva el esfuerzo de la directiva en el mercado de fichajes con las llegadas de hombres como Karim Adeyemi, Anthony Gordon, Gabriel Jesus o Rodri, a quien define como un perfil fundamental: "Es el jugador que más se parece a Busquets. Es posicional, aporta equilibrio y nos dará más libertad para interpretar los espacios. Mantiene la estructura y nos da ese control que necesitamos".
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