Un solitario tanto de Millene Cabral rescata un punto en Abanca-Riazor aún jugando con superioridad numérica
El Dépor ABANCA sumó un punto agridulce en la quinta jornada de la Liga F tras empatar 1-1 frente al RCD Espanyol en Abanca-Riazor. El técnico blanquiazul, Alberto Rodríguez, apostó por repetir el once que logró el triunfo la semana anterior ante el Granada, en una jornada especialmente emotiva por el regreso a A Coruña de las exdeportivistas Raquel García y Paula Gutiérrez. Las locales llevaron la iniciativa desde los primeros compases guiadas por una inspirada Lucía Pardo, cuyo remate al poste rozó el primer tanto de la tarde en unos minutos de absoluto dominio herculino.
No obstante, cuando mejor jugaba el conjunto gallego, un desajuste defensivo condicionó el desarrollo del encuentro. Ana María Caracas pecó de falta de contundencia en un balón a su espalda, lo que permitió a Iara Lacosta robar el esférico y superar a Inês Pereira para adelantar al conjunto perico. Tras el paso por los vestuarios, la dinámica del partido dio un vuelco drástico cuando Ojeda cometió una infracción sobre Millene Cabral, siendo la última defensora, acción que le costó la expulsión con tarjeta roja directa y dejó al Espanyol en inferioridad numérica para todo el segundo tiempo.
Con una jugadora más sobre el césped, el Dépor ABANCA encontró la recompensa a través de su referencia ofensiva. Millene Cabral firmó el empate con una gran maniobra en la frontal del área culminada con un disparo ajustado al fondo de la red. Pese a disputar la media hora final volcadas sobre la portería defendida por Meritxell Muñoz, las jugadoras de Alberto Rodríguez no lograron culminar la remontada por falta de precisión en los metros finales, sumando un punto que dejó sensaciones encontradas en el bando local y un notable alivio en las filas catalanas.
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