El club franjirrojo apura el plazo de LaLiga nombrando como sede provisional el feudo del Burgos tras un día de variaciones
MADRID. — Día de vértigo, tensión institucional y decisiones a la desesperada en las oficinas de Vallecas. En una jornada marcada por la cuenta atrás de LaLiga —que exigía a todos los clubes de Primera y Segunda División presentar un estadio alternativo antes de las 23:59 horas de este jueves—, el Rayo Vallecano ha terminado decantándose por El Plantío (Burgos) como su plan de emergencia tras ver cómo se desmoronaba la vía de Butarque en el último suspiro de la negociación.
El baile de sedes y el fiasco de Butarque
La elección de la sede burgalesa llega tras una intensa rueda de contactos desplegada a lo largo de todo el día por la directiva franjirroja y la patronal. Aunque Ontime Butarque se posicionó durante horas como la alternativa prioritaria por cuestiones de imagen, cercanía geográfica (apenas 13 kilómetros) y logística, las conversaciones entre la directiva rayista y el CD Leganés saltaron por los aires a última hora de la noche. El club pepinero decidió cerrar la puerta al no aceptar el Rayo las exigencias planteadas para garantizar la prioridad absoluta y la protección de su propia afición e instalaciones.
Descartada la opción madrileña, las alternativas en Castilla y León tomaron el protagonismo en el mapa de emergencias. Mientras el Real Valladolid no podía ofrecer el Estadio José Zorrilla para el choque inaugural del 20 de agosto contra el Alavés debido a obras en sus instalaciones, y el Albacete se mostraba reticente por sus propios frentes administrativos en el Carlos Belmonte, el Burgos CF aceptó de muy buen grado abrir las puertas de El Plantío. De este modo, la entidad vallecana deja firmado su plan B ante el estamento patronal mientras aguarda la resolución de su choque institucional con el Gobierno regional.

Estadio Ontime Butarque. Fuente: CD Leganés
Con la inscripción de Burgos completada rozando la medianoche, el Rayo cumple formalmente con el trámite exigido por el reglamento de LaLiga para la inscripción de recintos alternativos. No obstante, la solución burgalesa implica un desplazamiento de más de 240 kilómetros para los abonados franjirrojos en cada encuentro como local, un escenario que tanto la plantilla como la masa social consideran un castigo desproporcionado mientras continúan los trabajos en la capital.
Conflicto institucional y carrera contrarreloj en Vallecas
El origen de este choque sin precedentes radica en la resolución de la Comunidad de Madrid de extinguir la concesión del feudo franjirrojo, apelando a los incumplimientos en el mantenimiento firmado en 2019 y a una auditoría técnica del pasado 12 de junio. Dicho informe concluyó que el recinto no reúne las garantías de seguridad para albergar público ni trabajadores debido a severas deficiencias en el alumbrado de emergencia, las instalaciones eléctricas y los sistemas de protección contra incendios, una negligencia que el propio ejecutivo autonómico calificó de muy grave.
La tensión alcanzó su punto álgido a lo largo del jueves, cuando representantes de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte acudieron por segundo día consecutivo junto a una notaria para levantar acta del bloqueo de acceso impuesto por el club a los técnicos regionales. El consejero Mariano de Paco tildó la postura de la directiva rayista como un "atrincheramiento incomprensible" motivado por "intereses personales", recordando que la orden de extinción cautelar de la concesión se ejecutará entre el 15 y el 17 de agosto y responsabilizando íntegramente a Raúl Martín Presa de cualquier exilio del equipo.

Contenedores de basura llenos tras la limpieza realizada en el estadio. Fuente: Laura Álvarez Manso
En respuesta a la presión institucional, las oficinas de Vallecas han vivido una auténtica contrarreloj en las últimas 72 horas para reacondicionar el recinto a marchas forzadas. Tras concluir labores intensivas de limpieza y adecuación urgente de los sistemas eléctricos y de contra incendios —dejando imágenes insólitas como la del propio vicepresidente del club recogiendo basura en las dependencias del estadio—, la entidad da por subsanadas las deficiencias críticas y confía en recibir el visto bueno técnico de LaLiga para jugar en su casa ante el Alavés.
Cumbre a vida o muerte el lunes
Pese al trámite reglamentario cumplido al inscribir El Plantío a última hora de la noche, la prioridad absoluta de la entidad, de la plantilla y de la masa social sigue siendo no abandonar el distrito madrileño. La vía de la capital continúa abierta como la única solución deseada por todas las partes, pero permanece suspendida a la espera de que la administración autonómica decida si valida los trabajos exprés realizados por el club o si mantiene su firme postura de clausura para asumir la gestión pública transitoria del recinto.
Con la intención de reconducir la crisis, Mariano de Paco ha movido ficha y ha convocado formalmente a Raúl Martín Presa a una reunión personal el próximo lunes al mediodía en la sede de la Consejería. El encuentro, notificado vía correo electrónico y mensaje personal, buscará abordar cara a cara los obstáculos de acceso al estadio e intentar alcanzar un entendimiento que evite un cierre prolongado que la Comunidad estimaba inicialmente entre dos y seis meses.

Oficinas del Estadio de Vallecas. Fuente: Laura Álvarez Manso
La cita del inicio de semana se perfila como un punto de inflexión definitivo en una de las mayores crisis institucionales de la historia reciente del Rayo Vallecano. En paralelo, Martín Presa prevé comparecer públicamente a comienzos de la próxima semana para presentar un dossier informativo con el que justificar su actuación. Con el debut liguero fijado para el 20 de agosto, las próximas horas dirán si el conjunto de la Franja arranca la temporada arropado por su barrio o si se ve abocado a un exilio temporal a más de 240 kilómetros.
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