El conjunto de Beñat San José se impuso por 2-3 al Recreativo de Huelva en la prórroga
El Rayo Vallecano logró el pase a la siguiente ronda de la Copa del Rey tras imponerse por 2-3 al Recreativo de Huelva en el Nuevo Colombino. Alemão fue el gran protagonista con un doblete en su primera titularidad de la temporada: primero transformó el penalti que supuso el empate a uno y la expulsión de Roan Riera, y después adelantó a los franjirrojos en la prórroga, antes de que Jorge De Frutos ampliara la ventaja hasta el 1-3. Paolo Romero recortó distancias desde los once metros después de un error de Iván Balliu que terminó con la expulsión de Florian Lejeune, obligando al Rayo a resistir con diez jugadores en los últimos minutos. El equipo volvió a evidenciar sus problemas defensivos y se quedó sin la oportunidad de mantener la portería a cero, una asignatura pendiente también en Liga. Por su parte, Nteka reapareció tras su lesión, mientras que Ratiu siguió fuera por molestias e Isi Palazón no estuvo disponible por sanción.
La noche también dejó noticias positivas para el conjunto vallecano con los debuts oficiales de Iván Alonso y Marash Kumbulla. El canterano, titular en el lateral derecho por la ausencia de Ratiu, disputó la primera mitad, vio una amarilla y fue sustituido por Balliu al descanso. El joven futbolista ya había participado en el Trofeo de Vallecas ante el Cagliari y dio así un nuevo paso en su progresión desde la cantera. Kumbulla, por su parte, debutó dos meses después de su llegada al club y dejó buenas sensaciones durante la primera parte, con una ocasión de peligro y protagonismo en la acción que acabó en penalti y expulsión para el Recreativo. Además, la afición onubense mostró su apoyo a los seguidores rayistas con una pancarta con el mensaje "Presa vete ya", en referencia a las protestas contra la gestión de Raúl Martín Presa.
Pese a la eliminación, el entrenador del Recreativo, Galván, se mostró orgulloso del rendimiento de sus jugadores y reconoció que la expulsión condicionó el planteamiento y los cambios. El técnico destacó la capacidad de resistencia de su equipo, que llegó a poner en dificultades al Rayo y mantuvo sus opciones hasta el tramo final de la prórroga. También explicó que su plan inicial buscaba aprovechar la velocidad de sus atacantes al contragolpe, aunque la inferioridad numérica dificultó la tarea. Sobre el arbitraje, evitó alimentar la polémica y dio el asunto por cerrado. El Rayo cumplió con el objetivo de clasificarse, impulsado por la eficacia de Alemão, pero se marcha de Huelva con aspectos defensivos que corregir después de una eliminatoria mucho más complicada de lo esperado.
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