Los fichajes de Héctor Fort y Mamadou Sarr abren el debate de si el conjunto Txuri-urdin se ha reforzado bien o no es suficiente, pero... ¿Y si lleva razón Matarazzo en sus declaraciones?
Tan solo dos incorporaciones. Para muchos, es una plantilla completa. Para otros, ha sido un verano decepcionante donde ven varias contradicciones en las palabras de Jokin Aperribay sobre la cantera, presidente del club. Mamadou Sarr y Héctor Fort han sido los únicos dos refuerzos de cara a la temporada 2026/2027 de la Real Sociedad. Ambos vienen para reforzar el punto débil conjunto de Pellegrino Matarazzo, la defensa. Sin dudas, es un dueto que potencia la posible pareja de Jon Martín y una pieza de reserva para Jon Mikel Aramburu. Aunque habrá que ver el papel de Héctor Fort, donde puede intervenir en varias zonas del campo, aunque empiece en una posición fijada. El vigente de la Copa del Rey tiene una plantilla que, prácticamente, dobla todas las posiciones.

Mamadou Sarr y Héctor Fort, posando con la bufanda de la Real Sociedad.
El debate está si ha sido un mercado suficiente o insuficiente, pero si bien es cierto que la calidad contrastada de las incorporaciones ha disminuido, la realidad es: ¿Cuántos equipos tienen un mejor 11 tipo que la Real Sociedad? Probablemente, sea el sexto o séptimo mejor plantel del fútbol español además de tener a su filial en Segunda División.
¿Y si de verdad hay potencial?
El problema del conjunto entrenado por Matarazzo no es si hay más o menos canteranos o si hay más nombres o no mediáticos. Aunque no lo crean, siguen bebiendo de ambas cosechas. Hay una nueva remesa de chicos procedentes de Zubieta que vienen pisando fuerte. ¿Algunos integrantes tapan la progresión de los mismos? Sí, como en cualquier otro club. Aquí el único problema es haber vendido a piezas como Míkel Rodríguez, Urko González de Zárate o Jon Ander Olasagasti sin haber apostado por ellos en cuanto a progresión. La Real Sociedad saca producto de la casa, el problema es, que nada entre el miedo a abandonar el top-6 de LA LIGA o apostar por una generación que viene pisando fuerte sin importar los resultados. Es decir, Jokin Aperribay no se moja del todo en que valor define actualmente a esta entidad. Pero uno mira el elenco de Matarazzo y hay material de los dos tipos. Entonces, ¿Cuál es el problema para que haya una irregularidad en la que pueda proclamarse campeón de la Copa del Rey, llevara 10 partidos seguidos sin ganar en LA LIGA hasta el otro día o acumular 19 encuentros encajando gol? La palabra es proceso, donde a la Real le falta culminar para ser, nuevamente, una entidad estable.
Es un elenco que roza el top
De este término habló el míster Txuri-Urdin cuando le preguntaron en rueda de prensa si tenía mejor equipo este año o el anterior. No se mojó, posiblemente, porque desde que firmó en enero, no ha visto un punto álgido de su proyecto más allá de unos choques sueltos en el torneo del KO. Ahora bien, esa falta de constancia no puede negar el potencial de una plantilla que más quisieran muchos. En la portería, Álex Remiro o Unai Marrero. En la línea defensiva, un Jon Martín que apunta alto. En el medio, hombres como Jon Gorrotxategui o Beñat Turrientes. En los costados, extremos de alto nivel como Takefusa Kubo o Gonçalo Guedes. Y arriba... un campeón del mundo como Mikel Oyarzabal junto a un Orri Óskarsson que empieza a despertar. ¿Otro delantero? Chavales como Gorka Carrera esperan entrar más a menudo en un año donde habrá hasta tres competiciones, con el retorno a la Europa League.

Matarazzo, en la rueda de prensa previa al partido contra el Celta
Por otro lado, están las incógnitas de futbolistas que han sufrido lesiones o, que simplemente, vienen de escenarios más desconocidos. Yangel Herrera, Sergio Gómez, Luka Sucic o Arsen Zakharyan deben dar un paso de gigante. Si lo hacen, la Real Sociedad estará de vuelta. La mención de tantos nombres es para reflejar toda la macedonia de elementos que tiene este club. El fin de la era Imanol Alguacil o el comienzo de Sergio Francisco procede de pérdidas importantes y sí, seguramente, de alguna que otra mala gestión. Pero ya se ha demostrado que esto no es cuestión de técnicos, más allá de equilibrios o variabilidad futbolística, aspecto donde Matarazzo reconoció que sigue trabajando en la que va a ser su primera campaña completa en la entidad del Reale Arena. En este grupo de jugadores, lo que hace falta es interiorizar el proceso, pero también el compromiso a la altura que merece este escudo. La Real Sociedad no puede ser una racha de ventiscas favorables y luego una sacudida de tormentas que hace retroceder a la casilla principal. Entre la juventud de ciertos jóvenes, donde tienen que madurar, ahora hace falta el salto de gente como Kubo. Es superar la incertidumbre personal para alcanzar el disfrute colectivo. Romper con aquellas barreras mentales que impiden que, el proceso del que habla Matarazzo, acabe fluyendo como un puzzle hecho.
Paciencia
¿Mal mercado? En absoluto. ¿Es ilusionante? Tampoco, pero el cambio depende de unos elementos que tienen mucho fútbol. La cuestión es que el grupo quiera, crea y eleve el trabajo de Rino Matarazzo hacia metas donde pocos esperan en estos momentos. Entre las dudas reconocibles de Aperribay y Bretos, hay una certeza: ellos aún confían en sus apuestas de mercado internacional. Si aplicaran coherencia en el discurso sobre algunos hombres de cantera, seguro que la afición no criticaría tanto la gestión de los últimos tiempos. Ahora, la pregunta es fácil: ¿Cuántas plantillas hay mejores que la de la Real Sociedad? ¿De verdad necesita tantos fichajes? Las piezas están, con la suma de Sarr (Campeón de la Copa África) y un Héctor Fort que, hasta su lesión, fue una de las revelaciones más destacas de la primera vuelta del pasado campeonato. Lo que falta es que este tablero tenga juego para que la partida tenga su curso.
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