El Eibar se llevó de Irun algo más que buenas y malas sensaciones en lo colectivo. La gran noticia para el conjunto armero fue el regreso de Jon Guruzeta, que volvió a sentirse futbolista después de tres meses apartado por una lesión en el aductor. El delantero donostiarra disputó los últimos diez minutos del encuentro y puso fin a una espera que se hizo especialmente larga.
Su reaparición permite a Jokin Aranbarri recuperar una pieza importante justo cuando la temporada empieza a asomar en el horizonte. Guruzeta ya trabaja al mismo ritmo que sus compañeros y, si no surge ningún contratiempo, estará disponible para el estreno liguero ante el Tenerife. Un refuerzo de peso para un equipo que todavía continúa afinando sus mecanismos.
La lesión se remonta al encuentro frente al Huesca de la jornada 36 de la pasada campaña. Aquel triunfo terminó teniendo un elevado coste para el Eibar: tanto Guruzeta como Peru Nolaskoain tuvieron que abandonar el terreno de juego por problemas físicos. El primero ya ha conseguido dejar atrás su lesión, mientras que el segundo todavía tendrá que esperar.
Nolaskoain continúa avanzando en su recuperación del esguince sufrido en los primeros minutos de aquel partido. En las últimas semanas ya se le ha podido ver realizando carrera en las instalaciones de Areitio, aunque todavía no está preparado para regresar a la competición. Es, junto a Lander Olaetxea e Imanol, una de las pocas bajas que mantiene actualmente la plantilla. Olaetxea arrastra su problema desde el inicio de la pretemporada e Imanol permanece fuera tras el esguince sufrido ante el Athletic.
La vuelta de Guruzeta, además, llega en un momento especialmente oportuno. Los extremos son una de las zonas que menos quebraderos de cabeza están dando a Aranbarri de cara al estreno liguero. Adu Ares y Pejiño han sido los únicos especialistas de la primera plantilla disponibles durante buena parte de la preparación y ambos han respondido también de cara a portería: dos goles para cada uno en los amistosos disputados.
0 comentarios