El delantero franjirrojo habla de su gran inicio de temporada y del vínculo especial con Vallecas
Sergio Camello atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera. El delantero del Rayo Vallecano suma siete goles en sus primeros siete partidos de LaLiga, unos números que le sitúan únicamente por detrás de Raphinha entre los máximos goleadores de las cinco grandes ligas europeas. No obstante, detrás de este gran rendimiento hay un cambio de mentalidad que el futbolista ha explicado en una entrevista concedida al medio británico The Guardian. El atacante reconoce que ha aprendido a disfrutar de nuevo del fútbol y a liberarse de la presión que le impedía mostrar su mejor versión. "Lo primero fue tener muchas conversaciones con amigos, personas que realmente me conocen", explica, destacando especialmente el papel de su hermano gemelo, Gonzalo. También señala la importancia de la terapia y de recuperar la ilusión con la que jugaba cuando era niño: "Se trata de volver a conectar con aquel niño".
El delantero también se sincera sobre las dificultades que conlleva la exposición pública y el rápido cambio de vida que experimentan los futbolistas jóvenes. Camello recuerda que, tras marcar en Primera División, pasó de realizar sus desplazamientos habituales en patinete y transporte público a encontrarse con aficionados que le reconocían por la calle. La situación llegó a provocarle momentos de ansiedad, como la noche en la que regresó de los Juegos Olímpicos y tuvo que marcharse de un bar por la aglomeración de gente. "Soy yo, Sergio Camello, una persona normal de un equipo humilde", afirma, reconociendo que la presión puede terminar afectando a la capacidad de disfrutar del deporte. En este proceso, las conversaciones con personas cercanas y con amigos del mundo de la música le han ayudado a relativizar los problemas y a comprender que incluso quienes parecen tener una vida ideal pueden atravesar momentos complicados.
Más allá de los goles, Camello destaca el papel que desempeña el Rayo Vallecano en su manera de entender el fútbol y su relación con el barrio. El atacante está deseando volver a jugar en Vallecas, un estadio cuya situación ha obligado al equipo a disputar encuentros lejos de casa, y subraya que lo más especial del club es la conexión entre los jugadores y los vecinos. "Lo menos importante del fútbol aquí es el fútbol; es lo que representan cada fin de semana, lo que creen y la conexión", explica. Su compromiso con el entorno también va más allá del terreno de juego: el delantero colabora con la organización benéfica Action for Music, que ofrece clases gratuitas de música a niños de barrios humildes, y espera impulsar una escuela en Vallecas el próximo año con una propuesta centrada en el rock. Una iniciativa con la que quiere devolver al barrio parte de lo que recibe de él y ofrecer oportunidades a los más pequeños. Para Camello, la satisfacción de ayudar a esos niños a descubrir su talento guarda un paralelismo con marcar un gol: "Cuando el balón entra en la red y haces que todo el estadio se levante, sientes que todo merece la pena".
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