El central sueco confirmó su vuelta con un gol ante el Getafe. En enero podrá firmar con otros equipos y buscará el mejor contrato posible.
Se suele decir que "cuando las papas queman, aparecen los buenos". Desde su llegada a Vigo Carl Starfelt ha sido de esa clase de jugadores. Aterrizó en 2023 cayendo de pie, llegando a recibir incluso la cinta de capitán por parte de Rafa Benítez. A pesar de que la etapa del madrileño en el banquillo celeste fue rápida, cabe resaltar el buen ojo que tuvieron Luis Campos a la hora de fichar y Benítez para elegir a su líder, incluso con una barrera como es la del idioma. Con Giráldez el sueco se asentó en la posición central de la línea de 3, en un sistema sobre el que ha evolucionado especialmente en la salida de balón.

El gol en Getafe confirma su inicio al alza. No solo marcó, sino que además volvió a sostener al Celta defensivamente. Tuvo acciones clave con Terrats y Satriano volviendo a ser todo un seguro atrás, acallando las suspicacias que podía generar su estado físico. Casualidades de la vida su recuperación física y futbolística cuadra con el final de su contrato, estipulado hasta junio de 2027. En enero podrá firmar con otro equipo y, a día de hoy, no hay avances en su renovación, con su salida siendo cada vez más posible.
A sus 31 años el central no parece ser prioridad para la dirección deportiva. Su pasado final de temporada marcado por la hernia discal hizo al Celta depender de Aidoo y Yoel Lago tanto en Europa League ante el Friburgo como en los partidos finales de Liga. La lesión llegó en su mejor momento vestido de celeste. Venía de erigirse como héroe ante el Lille, anotando un cabezazo con uno menos para dar el pase a dieciseisavos, pero por la espalda tuvo que ver el final de temporada de pie, porque no podía sentarse.

Además, en el seno del club había dudas sobre su proceso de recuperación y sus prioridades. Starfelt jugó la repesca de Suecia contra Rumanía y Polonia a pesar de que ya eran más que conocidas sus molestias en la zona lumbar. Él decidió arriesgar su físico infiltrándose y logró su objetivo, clasificando al Mundial, pero posteriormente pagó las consecuencias a largo plazo. No volvió a jugar de celeste y solo reapareció con su selección en los amistosos previos al Mundial.

Por ello el Celta se movió en el mercado firmando a Sebastián Cáceres, que junto a Yoel Lago serán las alternativas en la posición central de la zaga. De momento a ver quién saca al "MarisCarl", que ha comenzado la temporada en un gran estado de forma y que parece que brillará en busca de un último gran contrato, que como sucedió el año pasado con Óscar Mingueza, seguramente será lejos de Vigo.
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