Son los mejores, no hay más. Agustín Tapia y Arturo Coello lo han vuelto a hacer. Si alguien pensaba que este 2026 era el final de su reinado, por ahora están equivocados. Iniciaron la temporada con dudas y por debajo de su nivel hasta que llegó Buenos Aires. Ahí tocaron fondo para volver con fuerza a la superficie. Desde entonces han pasado siete torneos y seis de ellos llevan su firma. ¿El último? El London P1.
Porque en el aterrizaje de Premier Padel en Reino Unido hubo una nueva dosis del Clásico del pádel masculino. Agustín Tapia y Arturo Coello, que venían de decir adiós a su racha histórica de finales en Pretoria, se veían las caras otra vez con Alejandro Galán y Fede Chingotto, los campeones en Sudáfrica. Y en una final tantas veces vista sigue asombrando un desenlace que se ha repetido en multitud de ocasiones (6-3, 5-7 y 7-5).
Y es que en Londres, como en otras tantas ocasiones, los Golden Boys no fueron esa pareja arrolladora que sí han exhibido muchas veces. Pero fueron la versión que mejor explica su reinado, esa en la que sin brillar y sufriendo se sigue ganando. Esa que sigue siendo un quebradero de cabeza para Galán-Chingotto. Y una fórmula exitosa que les vuelve a dar aire en su misión de asegurar la corona del pádel mundial.

Fuente: Premier Padel
El día de la marmota
La final de Londres no es nueva. Es una cita en la que Tapia-Coello empiezan mandando, pero Galán-Chingotto reaccionan y fuerzan un set final. Y ahí, en la manga definitiva y con mejores sensaciones para los segundos, la lógica se difumina y terminan ganando los primeros. Un guion carente de normalidad, pero es que los número 1 del mundo han convertido lo anormal en normal.
Lo han hecho en el pasado y lo están haciendo en un 2026 en el que ya han neutralizado el mal arranque de temporada. Solo Leal y Guerrero consiguieron evitar que los de Pratto se fueran de vacaciones con 7 torneos consecutivos en su vitrina. Se van con 6 a desconectar y recargar pilas para una segunda parte del año que empieza en Madrid.
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