El estado del césped del campo será condicionante para que se siga manteniendo Butarque mañana
La Comunidad de Madrid ha firmado este lunes el levantamiento inmediato de la suspensión cautelar del Estadio de Vallecas tras validar la segunda auditoría de la empresa CEDIAL, que certifica una "mejora material y documental muy significativa" en la seguridad del recinto. No obstante, la resolución administrativa ha llegado demasiado tarde para evitar que el encuentro de este martes ante el RCD Espanyol se mantenga en el Estadio Ontime Butarque, fijando la fecha definitiva de regreso a la Franja para el próximo 10 de octubre frente al Athletic Club. Paralelamente, la medida no detiene la tormenta institucional: el Ejecutivo autonómico mantendrá abierto el expediente para extinguir la concesión del estadio a la sociedad que preside Raúl Martín Presa por incumplimiento grave de sus obligaciones, al tiempo que mantiene conversaciones con inversores estadounidenses para asumir la futura gestión del campo.
Gestiones a contrarreloj y debate en la Asamblea
El anuncio del levantamiento de la cautelar desencadenó contactos telefónicos de última hora entre la directiva del Rayo Vallecano, LaLiga y la Delegación del Gobierno para intentar mudar el choque de este martes de Butarque a Vallecas in extremis. Sin embargo, el mal estado del terreno de juego del feudo vallecano está actuando como el freno definitivo, imposibilitando una reapertura exprés sin las debidas garantías sobre la superficie de juego. La urgencia del club por acelerar los plazos se contrapuso a la postura de prudencia de la Consejería de Deportes, cuyos técnicos debieron emitir sus informes correspondientes tras recibir el documento de la auditora en la tarde del sábado.
Esta disparidad de criterio provocó un intenso choque político en la Junta de Portavoces de la Asamblea de Madrid, donde representantes de la oposición exigieron conocer el "óbice legal" que impedía jugar en Vallecas disponiendo ya de un dictamen técnico favorable. La Consejería defendió que actuar sin los informes de la Dirección General de Deportes habría sido una imprudencia, recordando además que LaLiga maneja sus propios tiempos organizativos. De este modo, la burocracia y el estado del césped terminaron por ratificar que el territorio leganense acogería el tercer choque consecutivo de los franjirrojos lejos de su barrio.

Grada del Estadio de Vallecas vacía que podría volver a llenarse pronto. Fuente: Rayo Vallecano
La prolongación del exilio en Leganés representa un quebranto económico superior a los 170.000 euros por choque entre el alquiler de la instalación y el operativo de seguridad. Esta sangría financiera llevó a Martín Presa a amenazar con trasladar los partidos fuera de la Comunidad de Madrid si no se levantaba la suspensión. En el plano deportivo, el técnico del RCD Espanyol, Manolo González, rebajó la tensión institucional asegurando en la previa que la clasificación del Rayo es "engañosa" y destacando la fortaleza del bloque vallecano.
Caos organizativo en las taquillas y prórroga de la Delegación
La logística para el encuentro ante el conjunto perico derivó en un colapso organizativo en la jornada del lunes tras declararse el evento de alto riesgo. La imposibilidad de habilitar la descarga digital de entradas obligó a cientos de abonados a realizar largas colas en las taquillas de Vallecas para canjear sus pases físicos bajo un límite horario inicial fijado a medianoche. Esta saturación forzó a la directiva a solicitar una prórroga de urgencia a la Delegación del Gobierno, que autorizó la apertura extraordinaria de las taquillas durante la mañana del martes de 10:00 a 14:00 horas para evitar que cientos de socios se quedaran sin su localidad.
El colapso presencial sufrido por los hinchas del Rayo contrastó radicalmente con las facilidades otorgadas a la afición del Espanyol. A través de la plataforma web del CD Leganés, el club franjirrojo habilitó la venta en línea de entradas VIP y de zona alta para la hinchada visitante, generando un profundo malestar entre la masa social local por el agravio comparativo en el acceso a las localidades. La directiva emitió un comunicado oficial de agradecimiento a la Delegación del Gobierno por la flexibilidad horaria concedida para el canje presencial.

Aficionados rayista yendo a retirar su entrada para el partido en Butarque. Fuente: Laura Álvarez
Esta parálisis en la gestión aceleró la respuesta de las peñas franjirrojas, que relanzaron la campaña de protesta bajo el lema "No retires tu entrada". Los colectivos peñistas animaron a la afición a no acudir a Butarque para evidenciar la baja asistencia —apuntando que apenas 5.000 socios acudieron a los dos primeros choques— y exigir formalmente la devolución de la parte proporcional del abono por "15 años pisoteando a la afición". La jornada del martes dejará así una doble imagen: la de cientos de socios acudiendo a apurar el plazo de taquilla frente a la de muchos otros que mantendrán su boicot activo.
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